miércoles, 26 de julio de 2023

👶2 Meses 🦋

26 de julio. 



Hace 2 meses que te fuiste. 

2 meses en los que la montaña rusa que vive dentro de mí no ha parado de circular ni un solo minuto. 
Días en los que la subida era lenta, pero segura y días en los que la bajada me aterraba y duraba demasiado tiempo. 

Cada martes cuento una semana más en la que no estás, pero ahora sin dolor. 
Puedo decir que estoy mucho mejor, vivo nombrándote con orgullo y amor, pero también pensando en que te fuiste demasiado pronto. 

Te quiero a pesar de no haberte conocido, te quiero aunque te hayas ido de mi lado y nos hayas dejado solos. Te seguiré queriendo el resto de mi vida y nunca olvidaré el tiempo que estuviste conmigo. 

Sigo escribiéndote cartas, pero ahora llegan a algún lado y las personas que lo leen también te recuerdan en cada palabra. Te conocen atreves de mí y no se olvidan de ti pequeña. 

Nadie te va a olvidar.






lunes, 24 de julio de 2023

🫂Días distintos. 🦋✨



5 de Julio.


Llevo una semana triste, llorando por cada rincón de la casa. La soledad de un duelo sigue doliendo como el primer día. 

Recuerdo que la noche antes de la prueba de embarazo soñé con un bebé. Soñé que tenía un hijo y que estaba ahí delante de mí, acostado en la cama. Me desperté de un golpe y sin decir ni mu fui al baño, puse a grabar el móvil y me hice una prueba de embarazo. Mientras el test se decidía me lave la cara, respire hondo en varias ocasiones y me puse nerviosa mientras miraba el test poca abajo. De repente, mire el test y vi "Embarazada". El test diciendo que estaba embaraza y yo sin poder creérmelo. 
Llamé corriendo a Carlos y me abrazó, fue el abrazo más bonito del mundo para mí en aquel momento. La pregunta de "Y ahora que se hace" saliendo de su boca me hizo tanta gracia y a la vez me dio tanto miedo. 


Por suerte guardo ese video y las fotos posteriores. 
Fue un momento de felicidad plena, ese positivo tan esperado después de 4 meses llenos de negativos. 

El momento de ver ese positivo es el más pleno para una persona que quiere ser madre o padre, es el más feliz y más gratificante de su vida hasta ese momento. 

Un sin fin de emociones, alegría, felicidad, ilusión, asombro, sorpresa. 
Aún tengo mariposas en el estómago cuando recuerdo ese día, ese abrazo y esas lágrimas de felicidad. 

Tomar esta foto nerviosa y a la vez contesta, tomé más de 10 hasta que por fin una no salió borrosa.



Aun con este dolor dentro de mí puedo sentir algo de ilusión al volver a ver las fotos. Fotos del progreso de mi tripa, recordar las reacciones de la gente al enterarse. Lucía era un proyecto de vida y sé que aun que ese proyecto paró de golpe volverá a reabrirse pronto y con la misma ilusión que tuve con ella. 

7 de julio. 


Hoy es un día donde no me puedo permitir estar triste. 

Es un día en el que tengo que disfrutar y donde voy a estar rodeada de aquellas personitas que me han estado cuidando, animándome y preocupados en todo este proceso. 

Sé que tengo poca gente en vida con la que verdaderamente puedo contar, gente a la que le puedo contar mil cosas hoy y no hablarlas en días y nunca van a irse de mi lado. Nunca he sido la mejor amiga y nunca he pretendido serlo. Cada persona es como es y no soy quien para cambiar a nadie. Pero sé que lo que doy, lo hago con todo mi ser y mi corazón, aun que para algunos sea poco. 

Siempre he sido solitaria, planes tranquilos en casa, juegos de mesa, videojuegos y películas. Nunca me ha gustado salir de fiesta, creo que puedo contar con los dedos de la mano las veces que he salido. El alcohol nunca ha sido algo primordial en mi vida por lo que tampoco salía para beber. A sí que los amigos que siempre he tenido, que eran todo lo contrario a mí nunca han estado mucho tiempo en mi vida. Los que quedaron porque eran más parecidos se han terminado alejando por distintos puntos de vista o porque buscaban una amistad que yo no les podía otorgar. 
Ahora de adulta es más complicado hacer amigos aunque con esto de la tecnología, los videojuegos y las redes sociales acabas conociendo a gente que se queda por ahí apoyándote y hablándote de pascuas a ramos. 

Ojalá fuéramos todos Sims y pudiéramos hacer amigos tan fácilmente como hacer clic en la persona y darle a interacciones amistosas, todo sería más sencillo. 


El día ha terminado y no he pensado en Lucía en ningún momento, solo aquí en la cama como cada noche. He podido disfrutar del día sin llorar ni recordar momentos malos y eso para mí es un logro. 

11 de julio. 


Hoy por fin hemos llamado al ayuntamiento para escoger la fecha de la boda. 
Tras mucho pensarlo con Carlos queríamos escoger un día en octubre, el mes donde Lucía iba a nacer. 

7 de octubre.


 Mi fecha probable de parto era para el 17 de octubre por lo que lo hemos ajustado de tal forma que Lucía esté donde esté también forme parte de este enlace y de esta familia. Estoy nerviosa, tengo ganas, pero a la vez siento que me falta algo al terminar el día y no termino de disfrutar del todo las buenas noticias. Siento aún que esto no debió ocurrirme a mí o que estoy dentro de una pesadilla
super larga y no consigo despertarme.

¿Cuánto tiempo va a seguir durando estas sensaciones? 
Quiero poder vivir sin este dolor cada día. 

15 de julio. 


Últimamente estoy con más ganas y más energía. Tengo sensaciones que hace 2 meses eran impensables para mí y energía para continuar mi día a día. 

Si me preguntan diría que sigo triste a ratos, pero la mayoría del tiempo estoy bien. Ya no tengo tanto que escribir como antes, tantos pensamientos malos que me aplatanan y me hacen sentirme pequeñita. 

Tengo aún bajones grandes en momentos específicos del día o del día de la semana. Por ejemplo, los jueves son los peores. Es un día que me remueve las tripas y donde más recuerdos dolorosos vienen a la mente. Los jueves se han transformado en llorar, sentirme idiota y no poder ni comer. 
El mejor día son los lunes, me noto con más energía y con más ganas de hacer cosas. 


Pensándolo bien mientras escribo esto, creo que es por los momentos de mi vida de hace 2 meses. 

El lunes antes de saber que Lucía ya no tenía latido fue un día maravilloso. Un día donde le hablaba por la mañana y la contaba el sueño que había tenido, donde papá le ponía músico y nos reíamos. Y el jueves fue el día en el que Lucía abandono mi cuerpo y me quedé sin ella. Fue un día de dolor tanto físico como mental. El peor día de mi vida. Solo espero que esto de odiar un día de la semana se vaya en un futuro, está siendo tan agotador que solo quiero que esto termine de una vez.









martes, 18 de julio de 2023

💍Compromiso y tristeza. 🦋



26 de junio. 


Llevo un tiempo sin escribir, ya que no encuentro palabras a mi vida. Ha pasado 1 mes desde que te fuiste. Intente estar ocupada para no pensarlo mucho y no venirme abajo, pero era imposible no hacerlo y termine cediendo a los pensamientos. He caído de nuevo y no sé cómo levantarme. He caído en esa islita en mi cabeza donde guardo toda la tristeza, la ansiedad, el estrés y el pánico. Ese sitio donde me inunda los pensamientos negativos y me siento pequeñita.

Nunca he sabido salir de ella del todo y siempre está ahí, para recordarme todas las cosas malas y deprimentes que han pasado o están pasando en mi vida. 

27 de junio. 


Hace tiempo que hablamos de casarnos para que al tener a Lucia no tuviéramos ningún problema a la hora de registrarla o si nos pasaba algo al menos nos cubriera el matrimonio. Con el tema del embarazo lo dejamos un poco de lado, ya que yo no estaba para pensar ahora en papeleo y tener que preparar una miniboda estando mala todo el día. Finalmente decidimos que ahora sería un buen momento para hacerlo y poder seguir con nuestras vidas y con nuestros planes de futuro.

Debería estar feliz preparando mi boda y sintiéndome bien viendo a mi futuro marido a mi lado. Me caso con este hombre tan perfecto con imperfecciones. Casarte para mí siempre fue algo muy lejano, no me veía con un vestido blanco elegante ni viendo a alguien perfecto esperándome al otro lado de la sala. Pero me siento triste en todo momento, mi día se basa en estar ocupada visualmente para no pensar más allá del juego o serie que esté viendo. ¿Cuánto tiempo durará esto? ¿Cuánto tiempo podré aguantar ese agujero negro dentro de mí?


Son las 23:20, he ido al baño para hacer pis y al ver el papel manchado de sangre ha salido de mi boca un “oh, oh”. Me ha dolido el alma ver que después de 6 meses vuelvo a tener esa señal de “no embarazo”, de que mi niña no está conmigo ni dentro de mí. De nuevo vuelven los pensamientos, la rabia y la envidia. Vuelvo a sentirme tan mal que me tumbo en la cama lista para dormir pero con el corazón roto y desperdigado por cada centímetro de mi cuerpo. 

Quiero poder escribir más cosas aparte de este dolor, pero aun que lo intento en mi cabeza solo está esto, solo está la perdida de una hija y la tristeza que conlleva. Siento que cuando publico una nueva entrada la gente solo va a leer lo mismo una y otra vez y al final termino por borrar lo escrito o como me paso la semana pasado, no publicando.


La poca autoestima que me queda la estoy gastando en no odiarme a mi misma cada día por lo que opinen o digan de mí me afecta el triple. Pienso que molesto constantemente y que la gente a mi alrededor ya ha olvidado mi dolor y por eso no me hablan ni me escriben. Mi mente siempre consigue arruinar cada ápice de felicidad que llega a mí, siempre consigue que desprecie todo lo que me ha dado la vida porque no me lo merezco. 

Una de las cosas que más odio de esta situación es el ver la otra cara de todas las personas que me han decepcionado. Ver como intento conectar con estas personas de nuevo porque sigo queriendo que estén en mis vidas, pero solo veo que no recibo el mismo trato. 

¿Debo dejar a esas personas atrás? ¿Debo seguir luchando yo sola? Tengo tantas preguntas que no puedo contestar que me debilitan y me hacen sentir aún más pequeñita. 

Quiero poder volver atrás en el tiempo y cambiar muchas cosas. No empezar a fumar a los 18 años, hacer más ejercicio y no dejarme aun con la depresión y la ansiedad. Ir al psicólogo antes de tocar mi límite, medicarme correctamente y trabajar en mí más que en los demás. 

Hay otras que no cambiaria, como conocer a Carlos o mudarme a Valencia. Pero por desgracia siempre son más las cosas que cambiaria a las que dejaría en mi vida. 

Como he dicho muchas veces mi vida no ha sido fácil, tengo muchos traumas y cosas dentro de mí que no puedo contar por miedo y vergüenza a que las personas lo lean y me juzguen o me critiquen. Mi vida ha estado repleta de montañas nevadas que he tenido que escalar, pero aún no consigo llegar a la cima.


Quiero poder sentirme bien conmigo misma para poder ser feliz. Desde pequeña siempre he deseado eso, ser feliz.

sábado, 8 de julio de 2023

⚕️Médicos y preguntas 🦋



14 de junio.

Citas médicas, idas y venidas. 
Creo que nunca me ha dado tanta ansiedad tener que ir al médico. Tengo la sensación de que si voy todos me juzgaran con la mirada, aun que nunca lo hacen siempre me lo imagino. 


La matrona, esa gran mujer que te acompaña durante todo el embarazo, te controla y te mira. Te explica cada cosa que pasa por tu cuerpo y te anima los días que no son buenos. Tuvo que estar media hora buscando el latido de mi bebé y cuando me mandó a urgencias para ella era 1 posibilidad entre 5.000 que me pasará a mí. Tuvo que vivir también "la llamada". El dolor de la voz de Carlos al decirla que no hay latido y tener que aguantar a un padre y una madre llorar. 
La matrona que ha tenido que verme volver con 6 kilos menos y sin bebé, llorando mientras le contaba que no sabía que hacer, que estaba perdida y me sentía sola. Quería que me explicase que sucedía ahora y cuando podría volver a intentarlo. Me sigo sintiendo extraña cuando digo "volver a intentarlo" me suena tan brusco, como si Lucía no hubiese importado ni nadie la hubiese querido. El pensamiento de volver a quedarme embarazada no es algo malo, siempre lo he querido y nunca voy a rendirme, sé que conseguiré formar la familia que siempre he soñado.
 "Un hermanito para Lucía" parece el título de una película de clase B que echaban en antena tres en navidad. 

Algo que siempre se me ha quedado pendiente es acordarme del nombre de todas las personas que me atendieron esos días, ya que mi mente no estaba en ese hospital cuando se presentaban y no podía retener ningún nombre. Casi 4 semanas preguntándome como se llamaba aquella matrona que con tanto cariño y amor abrió la bolsa que contenía a mi niña y con tanto cuidado la puso en la cama para que la viéramos. 
No recuerdo a aquella mujer diciéndome su nombre al entrar a paritorio y Carlos tampoco recuerda que lo dijese acompañado del "soy la matrona". Solo recuerdo su mirada y su cariño. Una consulta rutinaria después de esto ha acabado mirando el registro del hospital junto a mi matrona en el centro de salud para repasar los nombres y acontecimientos que sucedieron esos 4 días. De repente leo en la pantalla;


 26 de mayo de 2023, 5:34 de la noche; Lucía (y aun apellido que no recuerdo) matrona que atiende a paciente con expulsión de feto sin latido...

 Por fin sé su nombre. 

Lucía, aquella matrona se llama Lucía, como mi hija. 

No sé si es una casualidad o cosa del destino, que aquella matrona se llamara igual que mi niña. Solo sé que me sentí un poquito más en paz y tranquila al saber su nombre. 

15 de junio. 

Desde que me diagnosticaron diabetes tipo 2 siempre me he culpado junto a mi trabajo por ello. Tantos años sentada en una silla de oficina atendiendo por teléfono a tantas personas que me quitaban gran parte de mi vida y mi ser, comía con ansiedad y muchas veces llegaba a casa solo con ganas de acostarme y dormir hasta el día siguiente. Aunque siempre he sabido alimentarme nunca me ha gustado ejercitarme. He sido una niña gorda toda mi vida por lo que nunca he sabido lo que es estar dentro de una consulta médica sin que me dijeran que mi problema era estar "gorda" y que adelgazara para que no me doliera la cabeza o para que esa alergia se fuera. 

Desde el primer día que supe que estaba embarazada pedí cita con el médico de cabecera por el tema de la glucosa, este me recetó bolis de insulina para reemplazar la pastilla, ya que es perjuiciosa para el feto. El endocrino semanas después me volvió a recetar otros dos bolis de insulina, me puso a dieta y me recomendó hacer varias cosas para mantenerme sana por el bebé. 

Me costó tanto al principio. 

Pincharme los dedos 6 veces al día, pincharme la insulina 5 veces al día junto con dejar alimentos o sustituirlos por otros. Fueron bastantes semanas donde solo lloraba y escucha como una enfermera sin tacto me decía "los controles están muy mal, muy altos. ¿Qué estás comiendo?", juzgándome como si comiera pasta, harinas y dulces todos los días a todas horas. 

Uno de los grandes miedos que tenía era que la diabetes hiciera que el bebé no creciese bien o creciese más de la cuenta por lo que me esforcé tanto en mantener la dieta y los niveles de glucosa estables que hasta perdí peso los primeros meses de embarazo. Me esforcé todo y más de lo que pude. 
Hoy he vuelto a ir al endocrino sin bebé a bordo y lo primero que he pensado ha sido "volver a empezar" y no quiero volver a la casilla de salida, quiero continuar como estoy. Con insulina, sensor y con el plan que tenía de ser madre. Porque sí, sigo queriendo ser madre. Cada vez que voy me toca un doctor diferente y me da tanta rabia. 
Lo primero que me ha preguntado es "de cuantas semanas estas" y he tenido que volver a repetir "de ninguna, perdí a mi bebé". Me han mirado todos en aquella sala, la enfermera y el estudiante han querido decirme con la mirada que lo sentían, pero el endocrino simplemente ha seguido mirando la pantalla y leyendo todo, cosa que debió hacer antes de yo entrar para no cagarla como con ese comentario. Por suerte me ha dicho que todo estaba bien aun que la glucosa un poco alta, pero dentro del rango por lo que podría seguir con la insulina y los sensores. Seguir con ya estaba antes, por fin algo bueno. 

Sé que es más fácil tomarme una pastilla y hacerme los controles menos seguidos, pero me da tanta tranquilidad pensar que si dentro de 2, 3 o 6 meses vuelvo a quedarme embarazada, sé que no hará daño al bebé. Solo espero que mi vida vaya encaminando por otro camino menos amargo y más dulce, aunque me dé una cetosis, quiero vivir feliz.

viernes, 30 de junio de 2023

💜 Un día más, un día menos. 🦋

 

10 de Junio.


Los días previos al sábado me sentía mejor, no para tirar cohetes pero si como para no llorar todo el día y no sentirme culpable. Sabía que se acercaba el día en el que podría hablar con más gente que me entendiera y poder compartir los sentimientos y vivencias sin ser juzgada o sentir vergüenza y pena. 


Ya es sábado, Carlos se ha levantado cabreado y lo noto con cada sonido que sale de su boca y sus movimientos. ¿No querrá ir? Él dice que tiene sueño y que solo es eso, pero mi intuición me dice que hay algo más. 

De camino al centro de Valencia me siento aún más ansiosa y nerviosa, el viaje se me está haciendo eterno. Cuando llegamos tenía la sensación de que ya había estado en ese lugar y que conocía a las demás parejas como si fuéramos amigos de toda la vida. Me sentí cómoda en esa silla, aunque el cojín al que abrazaba contra mi tripa era más reconfortante. 

Desde que han empezado a hablar no he parado de llorar. Están contando uno a uno su perdida mientras lloro por ellas y lloro por mí. Nada más abrir la boca y pronunciar mi nombre las lágrimas salieron solas nuevamente, no hubo forma de pararlas y mi voz temblaba como si hubiera pasado todo ayer mismo y como si nunca lo hubiera contado a nadie. Sentí que volvía revivirlo y mis dudas, mis culpas y mis "y si" volvieron de nuevo a mi cabeza. Carlos finalmente confesó que se había levantado sin ganas de ir, que lo hacía más por mí que por él, pero que no se arrepiente de haber ido y haber escuchado a otros padres contar desde su perspectiva lo que sintieron y lo que les duele. 

Tras esa hora y media de escuchar, hablar, sentir y experimentar el dolor de cada mujer y hombre salgo con otras sensaciones y pensamientos. Salgó aprendiendo que el duelo es normal y  que yo solo debo estar presente y seguir con mi vida aun con ese dolor que a veces desgarra almas y mentes.

No estoy sola y nunca estaré sola. Hay miles de personas que pasan por la perdida de un bebé, de su hijo/a y siguen sus vidas sin poder olvidarlos, pero aprendiendo a vivir con su recuerdo y las sensaciones que dejaron en sus vidas.
También quiero escribir un poco más de la perdida gestacional o neonatal, ya que contar la perspectiva y la vivencia también es una buena forma de poder enseñar al mundo que es un duelo como otro cualquiera. 


Tiene sus fases, su aprendizaje y su tiempo de curación. No debemos olvidar que se pierde un hijo y un plan de futuro, se pierde también la perspectiva de uno mismo, un pedacito de ti y un pedacito de tu pareja. Como siempre he contado en mis redes sociales el hecho de estar por encima de mi peso influye mucho en como me tratan los médicos y lo que me diagnostican en consulta. No soy una persona que le guste ir a urgencias aunque lo requiera por estar muy enferma o necesitar atención urgente. 

Durante parte del embarazo he sentido dolores y pinchazos fuertes en el bajo vientre, un flujo abundante y algo turbio. He enfermado con fiebre, tos y mocos muchas veces, pero siempre me decían que era normal. Mis defensas estaban bajas por lo que los médicos lo atribuían a eso. Nunca tuve sangrado por lo que tampoco tenía la necesidad de ir a urgencias a que revisasen que todo iba estupendamente.

 La ecografía de las 12 semanas era la que más miedo me daba, que me dijeran que mi bebé podría tener alguna enfermedad y que debía hacerme más pruebas o que no era posible continuar con el embarazo me tenía en vilo cada noche. Sé que muchas madres les da igual, pero yo siempre he pensado en que si decidía ser madre y traer a un niño a este mundo no quería que este tuviera una vida llena de problemas y necesidades que esta sociedad no estaba dispuesto a darle. 

Tras ver la ecografía, escuchar los latidos y que me dijeran que todo estaba estupendamente respiré de nuevo y volví a sentir que todo iría bien. Pensé que no podría pasarme nada ni a mí ni a Lucía, estaba todo bien, ¿Qué otra cosa podría pasar? 

Algo que no te cuentan ni antes de quedarte embarazada ni durante, son los miles de complicaciones que puede tener un embarazo. Los riesgos que puede tener más allá de informarte sobre lo que puedes o no comer, lo que debes tomar de medicamentos, sí hacer ejercicio o no. En el colegio te dicen que uses preservativos para no quedarte embarazada o tener enfermedades de transmisión sexual, te enseñan el proceso de embarazo y la anatomía de este, pero nunca te cuentan sobre abortos, complicaciones o perdidas gestacionales. 

¿Es un tabú? 

No sé si responder con un sí o un no. Tras contar mi experiencia mucha gente me confesó que pasó por eso o que algún familiar o amigo también lo pasó, pero que no lo contaron hasta años después por miedo y vergüenza. ¿Vergüenza de qué? ¿De haber perdido a tu hijo al que has amado cierto tiempo dentro de tu útero o fuera de él? Nunca creí que fuera a perder a mi bebé, nunca imaginé que tuviera que pasar nuevamente por este proceso tan doloroso física y mentalmente. 

La mujer no debe contar antes de las 12 semanas su embarazo por si acaso. ¿Por si acaso? Yo decidí contárselo a mi familia antes de las 12 semanas, pero en redes sociales lo conté después, después de que pasara ese "peligro" que tanto me decían y al final tuve que terminar contando que había perdido ese embarazo. Yo decidí contarlo al mundo igual que también decidí contar la perdida. Nunca creí que fuera a perder a mi bebé, nunca imagine que tuviera que pasar nuevamente por este proceso tan doloroso física y mentalmente. Por suerte, cuando entré a urgencias nadie juzgo mi gordura ni mis "enfermedades" para culparme de la muerte o atribuirme esa culpa, aunque yo sí que lo hiciera.

Durante 4 días conocí a muchas matronas, ginecólogas, enfermeras, celadoras y ninguno de ellas me juzgó, me miró mal o me trató mal. Fueron todos profesionales que sabían que en esa habitación había una madre que no iba a llevarse a casa un bebe en sus brazos. Me brindaron ayuda, consuelo y amor. Aun a día de hoy pienso si esto hubiera sido igual en Madrid, si me hubieran atendido tan bien y con tanta paciencia o si directamente la gente hubiera sido borde y queriendo hacerlo todo con prisa. 

En esta ciudad perdí a mi hija, pero he ganado confianza en mi misma y en los profesionales médicos. He conocido mucho más a mi pareja y la he amado más. He llorado y reído al mismo tiempo y sé que llegará el día en el que Lucía tendrá un hermano/a que también la amará aunque nunca la haya conocido.

viernes, 16 de junio de 2023

🦋2 Semanas sin sentirte.🦋

7 de Junio.

Hace 2 semanas que me dijeron que tu corazón no latía. El dolor sigue estando y lo sigo viendo como un enemigo al que quiero exterminar y olvidar. Mis días son más llevaderos y no lloro tan seguido como antes. 

Sigo pensando que ayer cumplirías 21 semanas en mi vientre y que a lo mejor te moverías más y ya podría sentirte del todo. Podría ponerte música y cantarte mientras papá nos abraza y hablamos en el salón.



Nacer - verbo intransitivo. 
"Salir [una persona o un animal vivíparo] del vientre de la madre."


Decirle al mundo mi experiencia de como naciste, porque sí, naciste. Saliste de mí sintiendo contracciones, parí tu cuerpo sin vida, pero parí. 
Decirlo fue como sentir una ráfaga de aire frío en pleno verano, como un beso de papá cada noche antes de ir a dormir o cada palabra de cariño que sale de la gente. La rabia también sigue estando, pero se hace más pequeñita cada día que pasa y siento que puedo respirar cada día más profundo sin sentir pinchazos en el costado. El médico me llamó ayer y le dije que necesitaba ayuda, necesitaba saber qué hacer ahora. 

Dije la palabra "volver a intentarlo" pero ahora que lo escribo suena tan frío e impactante. Quiero ser madre y siempre lo he sabido. Puede sonar del siglo pasado y que muchas mujeres no me entiendan, pero quiero cuidar, enseñar, educar, consentir, cocinar para esa personita que durante 9 meses ha estado dentro mi esperando pacientemente a conocerme. 


Lucía, eso quería para ti. Una familia que te diera amor cada día y que te sintieras la niña más afortunada del mundo. Es duro pensar en volver a pasar por la búsqueda de un nuevo ser humano, volver a vivir con negativos en las pruebas de embarazo y no sé si podré sentir alegría cuando vea el positivo. 
Puede que tenga tanto miedo a que pase de nuevo que no podré disfrutar de ese nuevo embarazo sin pensar que lo que te ha pasado. Aún no he soñado contigo y no sé cómo sentirme. ¿Triste, feliz, desilusionada, decepcionada? No sé si estoy preparada para soñar contigo, si me dolerá más y no podré superarlo como con tu hermanito/a ¿Tú soñarás conmigo y papá? Quiero pensar que de verdad estás en algún lado, que tu alma sigue pululando por alguna parte ya sea a nuestro alrededor o en otro plano si es que existe. 


Escribirte es lo único que hace esto más llevadero. Son cartas que sé que nunca podrás leer y que nunca podrás responder, pero sé que las personas que la lean sentirán una parte de ti y te conocerán un poquito más. 

Te quiero Lucía, te quiero sin haberte tenido con vida fuera de mi vientre.







sábado, 10 de junio de 2023

✨🦋7 días después.🦋✨

30 de Mayo.

Hoy he despertado mejor, con algo más de fuerzas y ganas de seguir hacia adelante aun que no te vayas de mi cabeza. Pienso que no pasa nada, me arropo en papá cada día y nos ayudamos mutuamente ya sea llorando, hablándolo o simplemente abrazándonos

Decírselo a todo el mundo está siendo complicado.

Pensé que sería tan fácil como publicar un texto y que la gente solo me contestara que lo sentía, pero ahora que lo estoy viviendo me siento aún más sola en mi dolor.

Han pasado 4 días desde que abandonaste mi cuerpo y nos despedimos de ti. Todos los días han sido malos, pero ayer expresé tanto dolor que cada grito y cada lágrima me desgarraba la garganta

Me sentí sola en mi dolor, me sentí sola en esa cama aun que papa estuviera conmigo y la gente me hablase diciéndome que lo sentían. 

Cuando me miro al espejo no me veo por ningún lado, ese brillo que tenía y esas ganas de vivir ya no están por ninguna parte.

En estos momentos me doy cuenta el hombre tan perfecto qué tengo a mi lado, hubiera sido tan buen padre contigo. Lo será, sé que lo será algún día y espero que sea a mi lado y que nunca te olvide.
No quiero perderle y no quiero que nuestra vida cambie drásticamente por perderte y no poder superarlo. 


31 de Mayo.

Hace 1 semana que te fuiste y nos dejaste sin posibilidad de volver a verte.

Me duele aún más, cada vez que cierro los ojos te recuerdo. Recuerdo expulsarte y verte frente a mí, tan pequeña y delicada. Tus manitas perfectas, tu orejita redonda que se parecía a la de papá. Aún duele tanto.

No paro de llorar y recibir mensajes de gente diciéndome que lo siente y que tengo que continuar y seguir hacia delante, ¿Por qué dicen eso?, ¿No ven el dolor en esas palabras? Hace 1 semana que te fuiste de nuestro lado, no sé porque no entienden que he perdido una hija aun que no hayas vivido fuera de mi tripa, estabas viva dentro de mí. 

Mi madre dice que tengo que mirar que lo dicen porque me quieren, que no les dé cuenta a esas palabras porque no saben que decir y no lo dicen a malas… pero me duele tanto y me da tanta rabia no poder hacerles entender mi dolor y no encontrar en sus palabras algo que me ayude a seguir. 

Me duele el pecho, la barriga la siento vacía, los ovarios me matan de dolor y ya ni puedo continuar mi vida con normalidad. Cada paso que doy lo doy sin ti.

1 de Junio

He tenido que decirlo en voz alta a la enfermera, he tenido que decir todo lo que pasó y he llorado tanto, no me salían las palabras sentía el nudo en la garganta aún más potente.

Lo he dicho en voz alta, he tenido que repetir que te he perdido, de nuevo me siento estúpida y culpable.

Me da miedo enfrentarme al dolor, dicen que llore, que grite y que me exprese como desee, pero cada lágrima que saco es como un puñal que me clavan en el pecho.

Quiero que deje de doler tanto, quiero que dejen de escribirme con pena y me digan lo mismo siempre. Quiero continuar sin sufrir, sin este dolor, recordándote sin llorar y con energía suficiente como para continuar mi día sin problema.

Irme a casa con los brazos vacíos, que duro está siendo. El pecho me sigue doliendo, siento una presión constante y pinchazos.
En el hospital me dijeron que me subiría la leche, me dieron pastillas para que parase y aun así siento que mi pecho va a estallar y que no tengo con que calmarlo. 
Los ovarios me siguen doliendo tanto que no puedo vivir sin paracetamol y no voy al baño por culpa del hierro. Maldita la hora en la que me desangre en el quirófano y ahora tengo que estar 2 meses tomando hierro. 

Los días pasan un poco más rápido que al principio, pero aún siento esa soledad como si fuera ayer mismo cuando todo ocurrió...



Una nueva historia.

18 de diciembre de 2023. Hace 7 meses que te fuiste a las estrellas Lucía. Te fuiste pronto y sin poder despedirte.  Hace 7 meses que te fui...